Si se analiza el propósito y fin de los partidos políticos, lo que hace MORENA actualmente es lo más adecuado para conservar el poder a través del control de masas.
Las masas dan votos.
Las masas llevaron y conservaron en el poder al PRI durante quizá más tiempo del debido, precisamente por eso, por el manejo que tuvieron de las masas hasta que el discurso político se impuso al contacto con las masas. El PRI se olvidó de sus votantes al grado de buscarlos y motivarlos tan solo unos cuantos días antes de las elecciones.
Los gobernantes priistas le apostaron a la operación política y se olvidaron de conservar el contacto con sus votantes. Le apostaron al fraude electoral con un IFE complaciente que les validaba elecciones y le apostaron al discurso político mediático que encubría las grandes diferencias sociales y el empobrecimiento de los mexicanos.
Ese hueco, ese olvido, esa falta de contacto directo y constante, es lo que ahora está cubriendo MORENA, sin contar desde luego con el gran apoyo que significa una política social muy efectiva y de efectos electorales.
Lo que pasó este fin de semana en Minatitlán es una muestra de lo anterior. Con la zanahoria de explicarles los beneficios de una Reforma Eléctrica que aún se encuentra en el alambre en el Congreso de la Unión, por un lado el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna y por otro el diputado Juan Javier Gómez Cazarín movieron la masa electoral de MORENA del Sur de Veracruz.
¿Quién llevó más gente a sus eventos? Eso fue lo de menos. MORENA movió a su gente, los morenos los buscan, se acercan, les consultan, los apapachan.